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Latín

Analizar la oración latina antes de traducir en la PAU

Antes de traducir, analiza: verbo, casos y subordinadas. Reconoce el ablativo absoluto, el participio y el infinitivo en latín, con oraciones resueltas paso a paso.

13 min de lectura
  • latin
  • sintaxis
  • analisis-morfosintactico
  • pau
  • selectividad

El error no está en el diccionario, está antes: se abre en la primera palabra y se traduce en el orden en que aparece, como si el latín colocara las palabras igual que el español. No las coloca igual. El latín marca la función de cada palabra en su terminación, no en su posición, así que una frase se puede escribir en casi cualquier orden y seguir significando lo mismo. Traducir en orden de lectura no es un atajo: es adivinar. Analizar antes de traducir es el paso que se salta la mayoría, y es justo donde se pierde el ejercicio.

Este método trabaja el análisis morfosintáctico como procedimiento: primero el esqueleto de la oración —verbo, sujeto, subordinadas—, después el caso y la función de cada palabra, y solo al final el diccionario para lo que de verdad falta. No repite el manejo del diccionario ni la estrategia general de examen, que ya tienes en los otros posts de Latín enlazados al final: aquí se trabaja únicamente el paso de reconocer la estructura antes de traducir.

Qué te va a pedir el examen

  • Traducir un texto de prosa o de verso, la parte que más nota mueve. La traducción no se juzga palabra suelta a palabra suelta: se juzga como frase con sentido y con la sintaxis del castellano.
  • Analizar morfológicamente una o dos formas subrayadas: categoría, caso, género y número si es nombre; persona, número, tiempo, modo y voz si es verbo.
  • Analizar sintácticamente un fragmento del texto: qué función cumple cada palabra o cada grupo, y qué subordinadas hay y de qué tipo.
  • Enunciar las formas analizadas por su lema (el nominativo del sustantivo, el genitivo que da la declinación; la primera persona del verbo).

Los tres primeros puntos comparten una misma base: si no has localizado antes el verbo, los casos y las subordinadas, no hay traducción, ni análisis morfológico, ni análisis sintáctico que salga bien, porque los tres dependen de haber visto la misma estructura.

Antes del diccionario: el esqueleto de la oración

El primer barrido no busca significados, busca piezas. Se hace en este orden, sin abrir el diccionario todavía:

  1. Localiza los verbos personales. Cada uno abre una oración (una principal, una por cada subordinada). Cuéntalos antes de traducir nada: si hay tres verbos personales, hay tres oraciones que vas a tener que encajar.
  2. Marca los nexos: relativos (qui, quae, quod), conjunciones subordinantes (cum, ut, dum, quod, quia), partículas coordinantes (et, sed, -que). Cada nexo te dice dónde empieza o dónde une un bloque.
  3. Busca la construcción de participio. Un ablativo con un participio al lado que no tiene verbo propio no es un complemento suelto, es una oración reducida. Se ve antes de traducir una sola palabra: es forma, no significado.
  4. Solo entonces, caso por caso. Con el esqueleto ya trazado, cada palabra que quede se analiza por su terminación y se cuelga del verbo del que depende.

Este orden es el que separa una traducción con sentido de una lista de palabras sueltas. El diccionario resuelve la última duda de vocabulario, nunca la primera decisión de estructura.

Caso y función: la trampa de los neutros

Ya sabes que el nominativo es sujeto (o atributo), el acusativo es complemento directo, el genitivo se pega al nombre, el dativo es complemento indirecto y el ablativo cubre los circunstanciales. Esa tabla no falla casi nunca, salvo en un punto: en los sustantivos neutros, el nominativo y el acusativo tienen siempre la misma forma, tanto en singular como en plural. Iter («el camino») es idéntico en nominativo y en acusativo; también bellum, tempus, corpus.

Eso significa que la terminación sola no te dice si un neutro es sujeto o complemento directo. Lo decide la concordancia con el verbo y lo que ya tiene ocupado el nominativo. Si el verbo ya tiene su sujeto en otra palabra, el neutro que veas es acusativo por descarte, no porque su forma lo diga. Es el error más silencioso del análisis: la palabra no miente, pero tampoco avisa.

Delimita las subordinadas antes de traducir

Cada nexo que marcaste en el primer barrido abre un corchete que se cierra en el siguiente verbo personal que le pertenece. Trabajar por bloques, no por palabras, es lo que evita que una subordinada larga se mezcle con la principal:

  • Abre corchete en el nexo (qui, cum, ut…).
  • Busca el verbo personal de esa subordinada: normalmente el más próximo que no pertenezca ya a otro bloque.
  • Cierra el corchete ahí. Todo lo que hay dentro se traduce como una unidad y se cuelga de la palabra a la que se refiere (un antecedente, si es relativa) o del verbo principal (si es circunstancial).
  • Solo cuando todos los bloques están delimitados, monta la frase completa en español.

Una subordinada relativa (qui bellum gessit, «que hizo la guerra») cuelga de un sustantivo. Una subordinada con cum o ut cuelga del verbo principal como un circunstancial. Ninguna de las dos se traduce bien si antes no le has puesto corchetes.

Las cuatro construcciones que rompen el orden lineal

Son las que más se preguntan y las que más frases rompen si no se reconocen como bloque:

  • Ablativo absoluto. Un sustantivo (o pronombre) y un participio, los dos en ablativo, sin ningún nexo entre ellos y sin función propia dentro del resto de la frase: son un bloque aparte, con sujeto y verbo implícitos, que se traduce como una subordinada temporal o causal («habiendo hecho…», «una vez hecho…», «como…»). La señal es la forma: ablativo + ablativo que concuerdan entre sí y no con nada más de la oración.
  • Participio concertado. Un participio que sí concuerda en caso, género y número con un sustantivo de la propia oración (sujeto o complemento), no con un ablativo aparte. No abre bloque nuevo: se traduce pegado a la palabra con la que concuerda («el rey, vencido, huyó»).
  • Oración de infinitivo. Un verbo de lengua, pensamiento o percepción (dico, puto, nuntio, scio, video) seguido de un sustantivo en acusativo y un infinitivo: ese acusativo no es el complemento directo del verbo principal, es el sujeto del infinitivo. Se traduce con «que»: dico te errare, «digo que te equivocas», nunca «te digo a errar».
  • Cum histórico. Cum con el verbo en subjuntivo (no en indicativo) no introduce una simple fecha: introduce una subordinada temporal-causal que se traduce «como» o «cuando». Cum Caesar in Galliam venisset, «como César había llegado a la Galia». El subjuntivo es la marca; si vieras indicativo, sería un cum temporal simple, no histórico.

Las cuatro comparten un rasgo: se reconocen por la forma antes de saber el significado de ninguna palabra. Eso es lo que las hace parte del esqueleto y no del diccionario.

Tres oraciones analizadas paso a paso

Oración simple: Marcus epistulam amico scribit.

Paso 1, verbo: scribit, tercera persona singular, presente de indicativo activo de scribo, -is, -ere, scripsi, scriptum, «escribe». Paso 2, sujeto: Marcus, nominativo singular, concuerda en número con el verbo. Paso 3, el resto por caso: epistulam es acusativo singular (primera declinación), complemento directo; amico es dativo singular (segunda declinación), complemento indirecto. Paso 4, montar: sujeto, verbo, complementos en el orden del español. Traducción: «Marco escribe una carta a un amigo».

Ablativo absoluto: His rebus gestis, Caesar in Italiam profectus est.

Paso 1, verbos personales: uno solo, profectus est (perfecto del deponente proficiscor, proficisci, profectus sum, «partió»). Como solo hay un verbo personal, no hay subordinada con nexo, pero gestis es un participio sin nexo delante: hay que comprobar si concierta con algo de la oración o si forma bloque aparte. Paso 2, la construcción: his (ablativo plural del demostrativo hic, haec, hoc) y rebus (ablativo plural de res, rei) concuerdan entre sí, y gestis (participio de perfecto pasivo de gero, gerere, gessi, gestum) concuerda con ambos en caso, género y número. Los tres van en ablativo y ninguno tiene función propia en el resto de la frase: es un ablativo absoluto. Paso 3, el resto de la frase: Caesar, nominativo, sujeto de profectus est; in Italiam, acusativo con preposición, dirección. Paso 4, traducir el bloque como subordinada y montar: «Hechas estas cosas, César partió hacia Italia». El ablativo absoluto no se traduce palabra por palabra («por estas cosas hechas»); se traduce como la subordinada que es.

Oración de infinitivo: Nuntius dicit Caesarem venire.

Paso 1, verbo principal: dicit, tercera persona singular, presente de dico, dicere, «dice». Sujeto: Nuntius, nominativo, «el mensajero». Paso 2, la trampa: Caesarem está en acusativo, no en nominativo, así que no puede ser sujeto de dicit aunque sea el nombre más reconocible de la frase. Un acusativo seguido de un infinitivo (venire, de venio, venire, «venir») detrás de un verbo de lengua es la construcción de infinitivo: Caesarem es sujeto de venire, no complemento directo de dicit. Paso 3, traducir el bloque con «que»: Caesarem venire → «que César viene». Paso 4, montar: «El mensajero dice que César viene». Fíjate en lo que habría pasado por leer en orden: tomar Caesarem como protagonista de la frase solo por ser el nombre propio, cuando el sujeto real de la oración principal es Nuntius.

Para llevarte

  • Cuenta los verbos personales antes de traducir nada: son las oraciones que vas a tener que encajar.
  • El orden de las palabras en latín no indica la función; la terminación sí. No confíes en dónde está la palabra, confía en su caso.
  • Un neutro en nominativo y en acusativo tiene la misma forma: resuélvelo por concordancia con el verbo, no por la terminación sola.
  • Un ablativo y un participio que concuerdan entre sí y no con nada más de la frase son un ablativo absoluto: bloque aparte, con sujeto y verbo implícitos.
  • Un acusativo detrás de un verbo de lengua, pensamiento o percepción, seguido de infinitivo, es el sujeto de ese infinitivo, no el complemento directo del verbo principal.
  • Cum con subjuntivo no es una fecha, es una subordinada: tradúcelo «como» o «cuando», nunca «con».

Errores que restan

  • Traducir en el orden de lectura. Convierte la frase en una lista de palabras sueltas y hace perder el sentido de conjunto antes de llegar al verbo.
  • Confundir nominativo con acusativo en los neutros. Iter, bellum, tempus son iguales en los dos casos: sin mirar la concordancia, se les asigna la función que no es.
  • No reconocer el ablativo absoluto y traducirlo palabra por palabra. «Por estas cosas hechas» en vez de «hechas estas cosas» o «una vez hecho esto»: la construcción se ha visto, pero no como bloque.
  • Dar por sujeto lo primero que aparece o el nombre propio más reconocible. Un ablativo absoluto al principio de la frase, o un acusativo de infinitivo, engañan si se elige sujeto por posición o por notoriedad en vez de por caso.
  • Tratar el sujeto del infinitivo como complemento directo del verbo principal. Cambia la traducción entera: no es lo mismo «dice a César» que «dice que César…».

Autochequeo

1. En His rebus gestis, Caesar in Italiam profectus est, ¿cuál es el sujeto de la oración principal? a) His rebus — b) Caesar — c) Italiam — d) gestis Respuesta: b. His rebus gestis es un ablativo absoluto, un bloque aparte sin función de sujeto; Italiam es acusativo con preposición, no nominativo. El sujeto es la única palabra en nominativo de la oración principal.

2. En Helvetii iter facere conabantur, ¿qué función tiene iter? a) Nominativo, sujeto — b) Acusativo, complemento directo de facere — c) Ablativo — d) Genitivo Respuesta: b. Iter es neutro y su nominativo y su acusativo son idénticos. El nominativo ya lo ocupa Helvetii; por concordancia y por descarte, iter solo puede ser el acusativo que completa facere.

3. Ante una frase larga que no reconoces en el examen, ¿qué haces primero? a) Buscar cada palabra en el diccionario por orden de aparición — b) Localizar los verbos personales y trazar el esqueleto — c) Traducir la primera palabra y seguir por intuición — d) Pasar directamente al análisis morfológico de una palabra suelta Respuesta: b. Sin el esqueleto, cualquier búsqueda en el diccionario o cualquier análisis suelto se hace a ciegas.

4. En la frase de César, ¿qué es his rebus gestis? a) El sujeto de la oración — b) Un ablativo absoluto, un bloque que se traduce como subordinada — c) Un complemento directo — d) Un vocativo Respuesta: b. Ablativo y participio concuerdan entre sí y no tienen función propia en el resto de la frase: es la señal de forma que define el ablativo absoluto, se sepa o no todavía el significado de las palabras.

5. En Nuntius dicit Caesarem venire, ¿qué función tiene Caesarem? a) Sujeto de la oración principal, por ser el nombre reconocible — b) Sujeto del infinitivo venire, en acusativo — c) Complemento directo de dicit — d) Vocativo Respuesta: b. El acusativo detrás de un verbo de lengua seguido de infinitivo es sujeto de ese infinitivo. El sujeto de dicit es Nuntius, el único nominativo de la frase.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que delimitar las subordinadas por escrito en el examen?

Si te piden el análisis sintáctico, sí conviene mostrarlo: es la prueba de que has entendido la estructura, no solo de que has memorizado una traducción. Si solo te piden la traducción, el corchete mental basta, pero hacerlo por escrito en el borrador reduce errores en frases largas.

¿Cómo distingo un ablativo absoluto de un participio concertado si los dos llevan participio?

Por la concordancia. Si el participio concuerda con un ablativo que no tiene ninguna otra función en la frase, es ablativo absoluto: bloque aparte. Si concuerda con el sujeto o con un complemento que ya tiene su propio papel en la oración (en su mismo caso, el que sea), es participio concertado: se traduce pegado a esa palabra, no como bloque independiente.

¿El cum siempre lleva subjuntivo?

No. El cum temporal simple («cuando») puede llevar indicativo. El subjuntivo es precisamente la marca que distingue el cum histórico, con matiz temporal-causal, del cum que solo sitúa una fecha. Mira siempre el modo del verbo antes de traducir «cuando» sin más.

¿Este método sustituye al del diccionario o a los trucos generales de traducción?

No, los completa. Trucos para traducir latín en la PAU da el orden de trabajo general y la tabla de casos; traducir latín con diccionario en la PAU explica cuándo y cómo consultar el diccionario. Este post entra en el paso que los dos dan por hecho: cómo reconocer, antes de traducir, las construcciones que cambian la estructura de la frase.

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