redbachiller.
Empezar

blog · pau 2027

La curva del olvido: cuándo repasar para retener

Qué es la curva del olvido de Ebbinghaus y el calendario exacto de repasos (24 h, 3, 7 y 30 días) para que lo que estudias en 2º de bach no se borre.

8 min de lectura
  • curva del olvido
  • repaso espaciado
  • tecnicas de estudio
  • 2 bachillerato

La curva del olvido es la gráfica que describe cómo se pierde lo aprendido con el paso del tiempo: la caída es muy rápida en las primeras 24 a 48 horas y se va frenando después. La forma de vencerla es repasar justo antes de que el olvido se lleve el tema, con un calendario de intervalos crecientes: un primer repaso a las 24 horas, otro a los 3 días, otro a los 7 días y otro a los 30 días. Cada repaso aplana la curva y hace que el siguiente pueda esperar más. En este artículo tienes ese calendario adaptado a un curso real de 2º de bachillerato, con exámenes trimestrales por el camino y la PAU esperando en junio.

Antes de nada, una idea que conviene fijar: olvidar no es un fallo tuyo ni una señal de que estudias mal. Es el comportamiento normal de la memoria humana. El rival aquí es la prueba, nunca el alumno, y la prueba de junio tiene una trampa estructural: te pregunta en junio por temas que viste en octubre. El calendario de repasos existe para desactivar esa trampa.

Qué es la curva del olvido de Ebbinghaus

Según los experimentos de Hermann Ebbinghaus, publicados en 1885, la memoria de un material recién aprendido decae de forma exponencial: la mayor parte de la pérdida ocurre en las primeras horas y días, y lo que sobrevive a ese primer desplome se olvida mucho más despacio. Ebbinghaus también observó lo importante: cada vez que se reaprende el material, la nueva curva cae más lenta que la anterior.

La investigación posterior ha confirmado y afinado la idea. Según el metaanálisis de Cepeda, Pashler y colaboradores (Psychological Bulletin, 2006), estudiar un contenido en varias sesiones separadas en el tiempo produce mejor recuerdo que concentrarlo en una sola sesión, con el mismo tiempo total. Y según la revisión de Dunlosky y colaboradores (Psychological Science in the Public Interest, 2013), la práctica distribuida y la práctica de recuperación (ponerte a prueba en lugar de releer) son las dos técnicas de estudio con mayor eficacia demostrada.

Un aviso sobre las cifras que circulan por internet: verás porcentajes tipo “se olvida el 70% en un día”. Desconfía de números tan exactos. Cuánto se olvida depende del material, de lo bien que se entendió y de cada persona. Lo que es sólido no es la cifra, es la forma de la curva: caída rápida al principio, lenta después, y repasos que la aplanan.

El calendario de repasos: 24 horas, 3 días, 7 días, 30 días

La pauta práctica que se deriva de la curva es repasar en intervalos crecientes, colocando cada repaso donde el olvido empieza a morder. Para un tema que estudias hoy:

  • Repaso 1, a las 24 horas (10 minutos): cierra los apuntes y escribe de memoria el esquema del tema. Después abre y marca los huecos. Este repaso es el más rentable de todos: llega justo cuando la curva está en plena caída.
  • Repaso 2, a los 3 días (10 minutos): vuelve a recuperar de memoria. Céntrate en los huecos que marcaste en el primer repaso.
  • Repaso 3, a los 7 días (15 minutos): recupera el tema completo y responde una pregunta de examen sobre él. En 2º de bachillerato, lo ideal es una pregunta de un examen real de la PAU de tu comunidad.
  • Repaso 4, a los 30 días (15 a 20 minutos): un ejercicio o pregunta de desarrollo en condiciones de examen, sin apuntes.
  • Mantenimiento (cada 4 a 6 semanas hasta junio, 10 minutos): una pregunta rápida del tema, alternada con las de otros temas.

Los números no son mágicos: la evidencia respalda el espaciado creciente, no un intervalo milimétrico. Si el repaso de los 3 días te cae en domingo y lo haces el lunes, no se rompe nada. Lo que sí rompe el sistema es saltarse la estructura entera.

Una regla que multiplica el efecto de cada repaso: repasar es recuperar, no releer. Releer los apuntes hasta que “suenan” produce una sensación de dominio que no es dominio real. Recuperar de memoria cuesta más, y justo por ese esfuerzo consolida. Si un repaso te resulta incómodo, probablemente está funcionando.

Cómo encaja en un curso con exámenes trimestrales

La ventaja de estudiar 2º de bachillerato es que el propio curso te pone hitos que puedes usar como repasos gratis. La idea es alinear el calendario de la curva con el calendario escolar:

  • Semana a semana: cada tema nuevo que cierras en clase entra en la rueda con sus citas de 24 horas, 3, 7 y 30 días. Son 10 o 15 minutos al día en total, no más.
  • Antes de cada examen trimestral: el examen del instituto funciona como un gran repaso de recuperación de todos los temas de la evaluación. Si has llevado la rueda al día, preparar ese examen es consolidar, no reaprender desde cero. Y el propio examen aplana la curva de todo lo que entra en él.
  • Después de cada evaluación: aquí está el error clásico. Tras el examen trimestral, los temas se archivan mentalmente y no se vuelven a tocar hasta mayo. Evítalo pasando todos los temas de la evaluación cerrada al modo mantenimiento: una cita cada 4 a 6 semanas, con preguntas de examen.
  • Tercer trimestre y PAU: si la rueda ha girado todo el curso, en mayo no tienes que reaprender el temario, solo afinarlo con simulacros. Esa es la diferencia entre repasar y rescatar.

Para el detalle de cómo montar el curso completo desde el principio, tienes la guía en cómo preparar la PAU desde septiembre, y para distribuir las horas semanales entre materias, el plan de estudio para la PAU.

Un apunte sobre fechas: los calendarios de evaluaciones los fija cada centro y las fechas de la PAU las fija cada comunidad autónoma (la universidad o comisión organizadora correspondiente), así que los hitos exactos varían según dónde estudies. El mecanismo de repasos es el mismo en todas partes; ajusta las citas a tu calendario concreto y consulta las fechas oficiales de tu comunidad en la fuente organizadora.

Ejemplo concreto: un tema de Historia de España

Supón que terminas el tema de la Restauración un martes:

  • Miércoles (24 h): esquema de memoria en un folio. Detectas que se te escapan los nombres de los partidos dinásticos. Lo marcas.
  • Viernes o sábado (3 días): recuperas el esquema otra vez, insistiendo en lo marcado.
  • Martes siguiente (7 días): respondes de memoria una pregunta de un examen real de PAU sobre el tema.
  • Un mes después (30 días): pregunta de desarrollo completa, con tiempo cronometrado.
  • Hasta junio: una cita de 10 minutos cada mes y medio.

Tiempo total invertido en retener ese tema durante todo el curso: alrededor de una hora y media, repartida. Compáralo con reaprenderlo entero en mayo.

En materias procedimentales como Matemáticas II el sistema es idéntico cambiando la unidad de repaso: en lugar de recitar teoría, rehaces problemas tipo de temas anteriores. Lo que se recupera es el procedimiento.

Los errores que desmontan el calendario

  1. Repasar releyendo. Es el error número uno. Si el repaso no te obliga a producir de memoria, cámbialo.
  2. Abandonar los temas tras el examen trimestral. El trimestral no es la meta del tema, es una parada. La meta es junio.
  3. Ser rígido. En semanas de exámenes la cola de repasos se atascará. Recoloca las citas y sigue: un sistema al 80% durante nueve meses gana a uno perfecto que muere en noviembre. Este y otros fallos habituales los repasamos en errores comunes en la PAU.
  4. Confundir repasos con simulacros. Se complementan: el repaso mantiene vivo el contenido y el simulacro entrena la ejecución del examen completo.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que repasar según la curva del olvido? La pauta práctica es 24 horas, 3 días, 7 días y 30 días después de estudiar el tema, y luego mantenimiento cada 4 a 6 semanas. Los intervalos exactos no son sagrados; lo esencial es que sean crecientes y que cada repaso sea de recuperación, no de relectura.

¿Cuánto se olvida en 24 horas si no repaso? No hay una cifra universal fiable: depende del material y de cómo se aprendió. Lo demostrado es la forma de la curva (Ebbinghaus, 1885; Cepeda et al., 2006): la mayor pérdida ocurre en las primeras 24 a 48 horas, y un repaso en esa ventana es el más rentable de todos.

¿Sirve la curva del olvido para asignaturas de problemas? Sí. En Matemáticas, Física o Química la unidad de repaso es rehacer problemas tipo de temas anteriores sin mirar la solución. El espaciado funciona igual; lo que consolidas es el procedimiento.

¿Y si llego tarde y hay temas que no toco desde el primer trimestre? Reactívalos: esquema de memoria más una pregunta de examen por tema, y a partir de ahí entran en la rueda de mantenimiento. Empezar tarde con el sistema es mejor que no empezar.

¿Las flashcards tipo Anki hacen esto solas? Las aplicaciones de repetición espaciada automatizan los intervalos y funcionan muy bien para lo memorístico (fechas, definiciones, fórmulas, vocabulario). Para lo procedimental y las preguntas de desarrollo, el repaso son ejercicios de examen, no tarjetas.

Un calendario que no tengas que montar tú

Estamos construyendo la formación de redbachiller para la PAU 2027, y el calendario de repasos por materia, con preguntas de exámenes reales en cada cita, es parte de ella. Si quieres que te avisemos cuando tengamos material para tu PAU, déjanos tu email. Sin prisas y sin fórmulas milagrosas: memoria bien gestionada y trabajo repartido, que es lo que la evidencia respalda.

sigue leyendo

Relacionados con este tema

    Escribe para buscar en todo redbachiller: páginas, recursos, exámenes, blog y juegos.