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Cómo preparar la PAU desde septiembre: plan mes a mes

Plan mes a mes para preparar la PAU 2027 desde septiembre: qué trabajar en cada tramo del curso y cuándo empezar simulacros y repasos.

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Preparar la PAU 2027 desde septiembre significa repartir el trabajo en tres tramos: de septiembre a diciembre construyes la base y los apuntes definitivos, de enero a marzo conviertes esa base en práctica con exámenes reales, y de abril a junio afinas con simulacros completos y repasos cortos. No hace falta estudiar más horas que nadie: hace falta que cada mes tenga un objetivo concreto y medible. Este es el plan.

Antes de bajar al detalle, una idea que ordena todo lo demás: el rival es la prueba, nunca el alumno. Según el Real Decreto 534/2024, que regula el modelo actual de acceso a la universidad, la PAU es una prueba escrita, con estructura conocida y criterios de corrección publicados. Eso la convierte en un rival predecible. Un curso bien planificado consiste en conocer a ese rival un poco mejor cada mes.

septiembre: mapa del curso y rutina mínima

El primer mes no va de correr, va de colocar las piezas.

  • Localiza el portal oficial de tu comunidad (la universidad o consejería que organiza la prueba) y guarda la página de tu convocatoria. Ahí aparecerán los modelos de examen y los criterios de corrección de cada materia.
  • Haz la lista de tus materias de examen: según el RD 534/2024, la fase de acceso incluye las materias comunes de 2º (Lengua Castellana y Literatura II, Historia de España o Historia de la Filosofía, Lengua Extranjera II) más la materia obligatoria de tu modalidad, y de forma voluntaria puedes examinarte de materias de modalidad en la fase de admisión para subir nota.
  • Fija una rutina mínima realista: mejor 45 minutos diarios sostenibles que atracones de cuatro horas los domingos.
  • Decide desde ya cómo van a ser tus apuntes: un único soporte por materia (cuaderno, fichas o documento digital) que crecerá todo el curso. Cambiar de sistema en febrero sale caro.

octubre y noviembre: base sólida y primer contacto con exámenes reales

Estos dos meses son de construcción. El instituto avanza temario y tu trabajo es que nada de lo que se explica en clase quede sin entender esa misma semana.

  • Cierra cada tema del instituto con una síntesis propia de una página. Si no puedes resumirlo, no lo tienes.
  • A finales de octubre, abre por primera vez un examen real de PAU de cada materia. No para hacerlo entero, sino para leerlo: qué se pregunta, cómo se formula, cuántos puntos vale cada parte. Ese primer contacto temprano cambia la forma en que estudias el resto del curso.
  • En noviembre, empieza a resolver preguntas sueltas de exámenes de años anteriores sobre los temas que ya hayas visto. Una o dos por semana y materia es suficiente en esta fase.

diciembre: primer cierre de vuelta

Diciembre tiene exámenes de evaluación y vacaciones, así que el plan debe ser modesto y concreto.

  • Usa los exámenes del instituto como termómetro: las materias donde sufras son tu prioridad de enero.
  • En vacaciones, dedica tres o cuatro sesiones a repasar lo del primer trimestre con preguntas de examen, no releyendo apuntes. Recuperar de memoria consolida mucho más que releer.
  • Descansa de verdad varios días. Llegar fundido a enero es un error clásico.

enero y febrero: el curso cambia de fase

A partir de enero, la proporción se invierte: menos leer, más hacer. Es el momento de que los exámenes reales pasen de material de consulta a herramienta principal.

  • Cada semana, al menos un ejercicio completo de examen real por materia troncal, con el tiempo controlado.
  • Empieza a corregirte con los criterios oficiales de tu comunidad, no con tu intuición. La diferencia entre lo que crees que puntúa y lo que puntúa de verdad es una de las mayores fuentes de sorpresas en junio.
  • Detecta tus dos o tres agujeros por materia (ese tipo de problema, ese periodo histórico, ese tipo de texto) y dales tratamiento específico: no repases todo por igual.
  • Mantén vivos los temas del primer trimestre con repasos breves. Un tema que no se toca desde octubre llega borroso a mayo.

marzo: el mes del volumen

Marzo suele ser el mes más largo y estable del curso. Aprovéchalo para acumular práctica.

  • Sube el ritmo a dos ejercicios de examen real por semana en tus materias más ponderadas.
  • Haz tu primer examen completo de una materia en condiciones: los 90 minutos que marca la prueba, sin apuntes, sin móvil, de una sentada. No importa la nota que salga; importa la información que te da.
  • Revisa tu lista de agujeros de febrero: los que sigan abiertos merecen ayuda externa (profesor, academia o una formación específica de PAU), porque si no han cedido con trabajo propio, difícilmente cederán solos en abril.

abril: simulacros por materias

Con la mayor parte del temario visto en clase, abril es el mes de ensayar la prueba por piezas.

  • Un examen completo cronometrado por semana, rotando materias.
  • Corrección siempre con criterios oficiales y una libreta de errores: qué fallaste, por qué, y qué harás distinto la próxima vez.
  • Cierra los apuntes definitivos: a partir de aquí ya no se crean materiales nuevos, solo se usan los que tienes.

mayo: ensayo general

Mayo es el mes de juntar todas las piezas.

  • Al menos un simulacro de jornada completa: dos o tres exámenes en un mismo día, con los descansos de la convocatoria real. La fatiga del tercer examen también se entrena.
  • Repasos cortos y frecuentes de todo el temario, priorizando lo que más pesa en tu nota.
  • Duerme. La memoria se consolida durmiendo, y las últimas semanas robando horas de sueño restan más de lo que suman.

junio: llegar entero

Los últimos días no son para aprender nada nuevo: son para mantener lo aprendido y llegar descansado.

  • Repasos de síntesis (tus fichas, tus esquemas, tu libreta de errores), sesiones cortas.
  • Nada de simulacros completos en los tres días previos: ya está entrenado.
  • Prepara la logística con antelación: sede del examen, documentación, material permitido según las instrucciones de tu comunidad.

preguntas frecuentes

¿Y si empiezo en octubre o noviembre en lugar de septiembre? El plan se comprime, no se rompe. Recorta la fase de construcción (menos síntesis, más ir directo a preguntas de examen) y respeta las fases de práctica y simulacros, que son las que más nota mueven.

¿Cuántas horas al día hacen falta? Depende de tu punto de partida, pero la constancia gana al volumen: una rutina de 45 a 90 minutos diarios bien dirigidos, sostenida desde septiembre, rinde más que semanas heroicas alternadas con semanas en blanco.

¿Preparo la PAU aparte o me centro en aprobar 2º de bachillerato? Son el mismo trabajo con distinto envoltorio: el temario de la PAU es el de 2º. La diferencia está en practicar con el formato de examen de tu comunidad desde mitad de curso, no en estudiar otra cosa.

¿Cuándo debo empezar con exámenes de años anteriores? Primer contacto en octubre (leerlos), preguntas sueltas desde noviembre, ejercicios completos desde enero y simulacros cronometrados desde marzo o abril.

¿Sirve este plan si mi comunidad tiene particularidades? La estructura estatal es común (RD 534/2024), pero cada comunidad publica sus propios modelos, criterios y calendario. El plan es el mismo; los materiales de práctica deben ser siempre los de tu comunidad.

para llevarte el plan puesto

Si quieres este calendario aterrizado con recursos concretos por materia y comunidad, en redbachiller preparamos formación específica para la PAU 2027 y una lista de correo donde compartimos materiales y avisos del curso. Sin promesas de nota, porque nadie serio puede prometerla: solo un método ordenado para que la prueba deje de ser una incógnita. Déjanos tu email y te acompañamos mes a mes.

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